Con este proyecto, queremos demostrar cómo un BMW 850Ci (E31) puede evolucionar hacia un coche más ágil y emocionante de conducir, sin perder el carácter del gran turismo V12 original. La base elegida no es un BMW 850CSi (E31), sino un 850Ci convencional. La razón es sencilla: un 850Ci ofrece un peso significativamente menor que el CSi (gracias a la dirección en las ruedas traseras del CSi), sin renunciar al icónico motor V12 y a las elegantes proporciones que caracterizan al E31.
Nuestra visión es una interpretación del concepto «M Sport» que BMW nunca llegó a desarrollar por completo. Para llevar el rendimiento de frenado al siguiente nivel, el coche está equipado con pinzas Brembo de 4 pistones que ofrecen mayor potencia de frenado, mejor resistencia al calor y una sensación de pedal más consistente durante la conducción deportiva. La suspensión se ha rebajado con muelles M Sport originales para una postura más firme y menor balanceo en las curvas. Además, toda la suspensión incorpora bujes reforzados, lo que se traduce en una dirección más directa y una sensación notablemente más firme sin sacrificar por completo su carácter GT confortable. El resultado: un E31 más ligero, ágil y emocionante.
El BMW E31 850i fue un referente tecnológico en la década de 90, y el Control Electrónico de Amortiguación (EDC) opcional fue un ejemplo perfecto de ello. Mientras que muchos GT de la época tenían una configuración fija, el EDC permitía al conductor elegir entre comodidad y una amortiguación notablemente más firme, una característica particularmente avanzada para la época y que aún hoy es difícil de encontrar en pleno funcionamiento.
Para este caso en particular, se optó por un enfoque exhaustivo. Se limpió a fondo toda la parte inferior del vehículo para eliminar la suciedad acumulada durante años y obtener una visión clara de su estado técnico. Posteriormente, se desmontó por completo la suspensión, durante lo cual los brazos de control, los subchasis y demás componentes de la suspensión se sometieron a un proceso de arenado y se repintaron para lograr un acabado nuevo y duradero.
Los amortiguadores EDC originales fueron completamente reacondicionados en lugar de reemplazados, lo que garantizó la conservación del exclusivo sistema de fábrica. Además, se instalaron nuevos muelles M, aún disponibles a través de BMW Classic, una mejora poco común que le otorga al auto las especificaciones y la altura de fábrica exactas.
En combinación con unos bujes de suspensión mejorados, esto se traduce en una conducción notablemente más firme y precisa, sin perder el refinado carácter GT del coche.
Para el interior, se optó por una renovación completa con pequeños ajustes. El revestimiento interior presenta Alcantara con costuras en el color crema del habitáculo y se completa con alfombrillas de terciopelo en rojo Calypso. Un pomo de la palanca de cambios mecanizado por CNC con acabado en cromo negro hace que cambiar de marcha sea un placer.